La tampografía es una técnica de impresión especialmente útil cuando necesitamos transferir un diseño sobre superficies que presentan curvas, formas irregulares o espacios donde otros sistemas de impresión pueden tener dificultades.
Pero para obtener buenos resultados, la máquina necesita algo más que un operador que sepa encenderla.
Necesita una persona que comprenda cómo funciona el proceso de tampografía.
¿Qué debe conocer un operador de tampografía?
Antes de comenzar una producción, el técnico debería conocer los principales elementos que intervienen en el proceso.
Entre ellos se encuentran:
- Máquina de tampografía.
- Cliché.
- Tinta.
- Tampón.
- Sistema de registro.
- Envase o pieza.
- Sistema de secado.
Cada elemento cumple una función y cualquier cambio puede afectar el resultado final.
El cliché
El cliché es uno de los elementos fundamentales de la tampografía.
El operador debe comprender cómo funciona y cómo influye en la transferencia de tinta.
También debe saber cómo manipularlo, limpiarlo y conservarlo correctamente.
El tampón
El tampón permite recoger la tinta del cliché y transferirla a la superficie.
Su forma, dureza y condiciones pueden influir en el resultado.
Por eso, seleccionar el tampón adecuado para cada aplicación es una parte importante del conocimiento técnico.
La tinta
La tinta debe ser compatible con el material sobre el que se realizará la impresión.
Vidrio, plástico y metal pueden requerir diferentes consideraciones.
El técnico debe comprender aspectos relacionados con preparación, viscosidad, transferencia, secado y adherencia.
El registro
Un diseño puede estar perfectamente elaborado, pero si el envase no queda correctamente posicionado, el resultado no será el esperado.
Por eso el operador debe aprender a realizar los ajustes necesarios para conseguir una posición constante.
Presión y velocidad
La presión y la velocidad son otras variables que pueden afectar la transferencia.
Un cambio en estas condiciones puede modificar la cantidad de tinta transferida o la apariencia del estampado.
Por eso no se trata de encontrar una configuración y olvidarse de ella.
El operador debe aprender a observar y ajustar.
La práctica es indispensable
La teoría permite comprender el funcionamiento de la tampografía.
Pero la práctica permite desarrollar criterio.
Trabajar con diferentes envases, diseños y materiales ayuda al operador a reconocer comportamientos y resolver problemas.
En Two Glass consideramos que esta experiencia práctica es una parte fundamental de cualquier proceso de capacitación.
El operador debe aprender a solucionar problemas
Un buen técnico no debería limitarse a reportar:
“la impresión está saliendo mal”.
Debe poder analizar:
¿Qué cambió?
¿El problema está en el registro?
¿En la tinta?
¿En el tampón?
¿En la presión?
¿En la superficie?
¿En el cliché?
Esa capacidad de diagnóstico es la que permite actuar rápidamente y evitar desperdicios.
La tampografía requiere conocimiento
Operar una máquina de tampografía es mucho más que seguir una secuencia de botones.
Es comprender la relación entre máquina, tinta, cliché, tampón, superficie y diseño.
Por eso, si una empresa está incorporando una máquina de tampografía a su operación, preparar correctamente al equipo debería ser parte del proyecto desde el comienzo.
La tecnología abre las posibilidades. El conocimiento del técnico permite aprovecharlas.